La conocida años atrás como especialidad de Cirugía General, englobaba la cirugía del aparato digestivo incluyendo tubo digestivo y vísceras, la cirugía de la pared abdominal, las de las glándulas endocrinas, cirugía del cuello y otros variados aspectos atendidos en la actualidad por otras especialidades desarrolladas posteriormente.
Esta especialidad fundamentalmente se ha centrado en la atención de la patología del aparato digestivo, aunque también lo hace de la patología de la pared abdominal.
El aparato digestivo comprende una serie de vísceras huecas que en lo que respecta a la competencia de la especialidad conocida con este nombre atiende la patología del esófago, estómago, intestino delgado, intestino grueso y el recto. Desde el punto de vista visceral la atención médica se centra en las vísceras hepática y pancreática.
La cirugía del aparato digestivo se ha centrado en la patología del tubo digestivo y de las vísceras a lo que habría que añadir estructuras de estas últimas como la vesícula biliar.
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La cirugía convencional se ha centrado a nivel del tubo digestivo, fundamentalmente en extirpar zonas patológicas y recomponer este tubo mediante sutura inicialmente mediante la técnica tradicional y más recientemente mediante sutura mecánica centrada en el soporte del grapado. La víscera hueca ha requerido la extirpación de zonas o drenaje de zonas quística con la ablación de forma manual.
En esta cirugía se han ido añadiendo el empleo las nuevas tecnologías. En un principio lo fue la sutura mecánica y más tarde la aplicación de fuentes de energía fundamentalmente calóricas en base a la destrucción o corte del tejido y coagulado muy centrado en la cirugía visceral. Pero el cambio radical lo protagonizó el empleo de la cirugía laparoscópica y su ampliación con la cirugía robótica.
Instrumental clásico de exéresis y extirpación
El material empleado para esta técnica, ha ido evolucionando con el desarrollo de la cirugía desde siglos anteriores, llegando al máximo desarrollo a finales del siglo XIX y principios del XX, donde los cirujanos diseñaron y mandaron fabricar gran variedad de instrumentos para el corte, la disección, la hemostasia, el clampado o cierre temporal de estructuras y otras aplicaciones más específicas.
Al respecto señalar que quizá las aportaciones tecnológicas en este campo, se hayan centrado en la utilización de diferentes materiales para su fabricación, evolucionando desde el hierro cromado, pasando por el acero inoxidable hasta la utilización de aleaciones para lograr que el material fuera menos pesado y más resistente. A este material a veces se ha incorporado material desechable fundamentalmente de estructura plástica.
Material de sutura
La clásica se soportaba en la utilización de la aguja y el hilo. Agujas que han evolucionado desde la cargable y reutilizable hasta la desechable y fundamentalmente atraumática por su zona de transición entre la unión de aguja e hijo.
El material con el que se han fabricado ha ido evolucionando, lo mismo que su estructura y en especial la punta de la aguja que se le ha dado configuraciones más adecuadas a la transfixión y a lograr el menor daño del tejido.
Los materiales han evolucionado de los clásicos como el catgut, retirado por normativa, el lino o la seda a los reabsortivos sintéticos basada su composición en el ácido poliglicólico a los plásticos tanto trenzados como filamento. Esta tecnología está estancada al haberse dado prioridad de desarrollo a otras más innovadoras o de mayor uso.
Las nuevas fuentes de energía
Un campo que ha recibido aportaciones con la adaptación de fuentes de energía que se han sumado sobre todo en el campo de la escisión y la coagulación a los clásicos bisturís o coaguladores soportados en la energía eléctrica ya sea trasmitida de forma monopolar o bipolar.
Estas nuevas energías fundamentalmente han sido las soportadas en el láser, las microondas, la radiofrecuencia, el gas argón, en sus diferentes variedades que a través de una sonda de aplicación ha quemado el tejido, logrando la coagulación de los vasos sangrantes y por lo tanto la hemostasia.
Estos dispositivos a veces se han añadido elementos complementarios de aspiración para retirar el tejido resecado o pinzas para conseguir el clampado previa al corte para lograr la sección de estructuras vascularizadas.
Entre los dispositivos utilizables en el momento actual podríamos hacer referencia a los siguientes.
Caiman. Que una tecnología bipolar avanzada de sellado y corte. sellado y corte, instrumental bipolar avanzado combina acción mecánica y suministro sofisticado de energía Lektrafuse.
Argón plasma. Es un método de coagulación térmico sin contacto, que mediante el uso de corriente monopolar y la liberación de gas argón, distribuye calor en forma regular en todo el tejido adyacente al extremo del instrumento, trasmitiendo la energía a través de una sonda. La profundidad de penetración en el tejido es de 1a milímetros considerando que cuanto mayor es la duración de la aplicación, y mayor el poder y flujo utilizados, también será mayor la profundidad y el diámetro alcanzado.
Bisturí ultrasónico armónico, es un tipo de bisturí en base a ultrasonidos a utilizar en tejidos blandos, que corta y coagula mediante una hoja vibrante que oscila a una frecuencia de 55,5 kHz. La temperatura alcanzada no supera los 100 ºC.
Aspirador ultrasónico CUSA (Compact Ultrasonic Surgical Aspirator) se ha considerado el estándar en la transección hepática. Con el empleo de esta tecnología el parénquima hepático es fragmentado y aspirado por medio de energía ultrasónica, dejando expuestas las estructuras vasculares y ductales que posteriormente podrán ser clipadas o ligadas. Su radio de actuación es de 2 mm y consigue hacer hemostasia de vasos de pequeño calibre.

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