Desarrollo de la Aterosclerosis 1

Desarrollo de la Aterosclerosis

La aterosclerosis es una enfermedad común en la que todo el sistema vascular puede estar afectado, desde la aorta a las arterias coronarias. La formación de las placas se inicia con el depósito de pequeños cristales de colesterol en la íntima y su músculo liso subyacente.

Cuando las placas crecen por la proliferación de tejido fibroso alrededor del músculo liso circundante engrosan el interior de las arterias, disminuyen su calibre y consecuentemente el flujo sanguíneo. La producción de tejido conectivo por los fibroblastos y el depósito de calcio en la lesión ocasiona esclerosis o endurecimiento de las arterias.

Finalmente, la superficie irregular de las arterias genera coágulos y trombosis, que conducen a la obstrucción repentina del flujo sanguíneo; además, la placa (ateroma)
se puede romper, lo que desencadena un coágulo de sangre (trombo) y causar enfermedades coronarias, cerebrovasculares, arteriopatía periférica, insuficiencia renal crónica, y varios tipos de demencia (demencia vascular), entre otras, y muerte.

La hiperlipidemia y la hiperglucemia se han relacionado con el aumento de la lesión oxidativa, la cual afecta a los niveles de lipoproteínas y al estado antioxidante.
El desarrollo de la aterosclerosis incluye la formación de estrías grasas, la configuración del ateroma y la constitución de placas ateroescleróticas (20).
La formación de estrías grasas es el primer signo de aterosclerosis. Las lesiones iniciales son habitualmente causadas por el incremento focal de lipoproteínas en la capa 6 íntima de las arterias.

Las lipoproteínas están compuestas por proteínas, fosfolípidos y lípidos. Una de las lipoproteínas aterogénicas más importantes es la lipoproteína de baja densidad (LDL, por sus siglas en inglés Low Density Lipoprotein) rica en colesterol.

Esta lipoproteína se puede acumular en la capa íntima arterial debido a su capacidad para infiltrarse en el endotelio o adherirse a componentes de la matriz extracelular como el proteoglicano.

En la zona lesionada, el equilibrio entre los distintos elementos de la matriz puede alterarse; por ejemplo, entre los tres grupos primordiales de proteoglicanos, el aumento relativo de moléculas de sulfato de heparina, respecto al sulfato de queratina y al sulfato de condroitina puede ocasionar la adhesión de lipoproteínas; hecho que retarda el proceso de salida de la íntima y acelera su acumulación.

La formación de estrías grasas tiene cuatro pasos: atrapamiento de lipoproteínas-colesterol de baja densidad (LDL-C), activación de células endoteliales, activación de leucocitos y formación de células de espuma (una variedad de macrófagos).

Formación de ateroma.

La lesión grave al tejido vascular ocurre cuando las células endoteliales y las CML adyacentes secretan pequeños péptidos como citocinas y factores de crecimiento, como interleucina 1 (IL-1) y el factor de necrosis tumoral (TFN), que motiva el desarrollo celular, y determinan que las CML migren hacia el lado luminal de la pared arterial.

En esta situación, la migración de las células del músculo liso y la matriz extracelular sintetizada forman la capa fibrosa, cuya cubierta está compuesta por tejidos y fibras ricas en colágeno, CML, macrófagos y linfocitos  T. Todos ellos configuran la placa aterosclerótica madura y sobresalen en el conducto arterial y reducen el flujo sanguíneo en los vasos afectados.

Se encuentran macrófagos y células T en los bordes de la placa formada. Los macrófagos secretan metaloproteinasa, la cual contribuye a la lisis de la matriz extracelular. Las células T producen TNF-alfa el cual previene la síntesis de colágeno en las CML.

Estos procesos pueden debilitar la capa fibrosa y destruirla, exponiendo con ello al colágeno y lípidos al torrente sanguíneo, lo que favorece el depósito y adhesión de plaquetas y la formación de trombosis lo que puede interrumpir súbitamente el flujo arterial.

Los elementos de las placas ateroscleróticas incluyen epitelio vascular, músculo liso arterial y linfocitos. El epitelio vascular reacciona con macromoléculas y componentes sanguíneos para aumentar la transferencia de proteínas en el plasma.

El mantenimiento de la integridad vascular y el metabolismo de productos sanguíneos, incluyendo lípidos, y la secreción de citocinas, es esencial en el control del tono de la pared arterial. Los linfocitos pueden participar en las reacciones inmunes.

El núcleo de la placa está formado por restos celulares, calcio, ésteres de colesterol, células espumosas y una masa de sustancias grasas. El centro lípidico es una pasta de color amarillo pálido causado por pigmentos carotenoides.


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