La compresión hemostática Generalmente se realiza de forma manual comprimiendo con el dedo, la mano o el puño el punto sangrante, y frecuentemente a través de una gasa o una compresa durante un tiempo corto de minutos, esperando a que los mecanismos biológicos realicen su acción oclusiva vascular por coagulación intravascular y vasoconstricción.

Sin embargo, también se han aplicado otros métodos como la colocación de pesos o bolsas con líquidos o arena para comprimir de forma selectiva. Otros medios han sido mediante sistemas mecánicos tipo gatos o sargentas diseñados para este fin, empleados tras la punción de vasos sanguíneos en el lugar del acceso vascular.

Aplicación de pinzas hemostáticas

Desarrolladas desde la antigüedad, se prodigaron sus diseños a partir de la Edad Moderna y sobre todo por cirujanos-barberos como Ambrosio Paré por la necesidad de realizar hemostasia en las heridas de guerra.

El método además de realizar la prensión con la pinza del extremo del vaso sangrante, se completaba el procedimiento con una ligadura. Se han diseñado muchas pinzas para este fin, pero las de uso más conocidas y de empleo generalizado han sido la de Pean y Kocher, habituales en las cajas de instrumental empleadas en las intervenciones.

En el momento actual además de aplicar la ligadura o atadura del vaso también se cierra el mismo aplicando fulguración a través de la pinza.

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Cierres mecánicos

Utilizados en los accesos vasculares percutáneos son aparatos que cierran la perforación del vaso mediante diferentes sistemas, que a veces se basa en la simple colocación de un tapón o balón en el lugar de la pared del vaso, aplicándolo mediante un dispositivo transcutáneamente como Mynx Control™ o Avanti™ de la empresa Cordis®, a otros sistemas que realizan una sutura en la pared del vaso a nivel de la perforación logrando que unas agujas a distancia realicen la transfisión del conducto vascular atravesando hilos y mediante un sistema mecánico se realice el anudando del hilo cerrando la perforación, como lo realizan los dispositivos ProGlide-Perclose™ y Prostar™ de la empresa Abbott®.

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