El último año en la formación de un residente de Angiología y Cirugía Vascular es un año para afianzar conceptos y conseguir habilidad quirúrgica.
La realización de una rotación externa por un Servicio de otro país te proporciona una experiencia única para conocer la forma que tienen de trabajar compañeros en una realidad diferente a la de nuestro país (algunos de ellos, eminencias en Medicina y en particular en nuestra especialidad), afianzar conocimientos en áreas específicas, tener una perspectiva diferente a la de nuestro hábitat natural, y por qué no, mejorar nuestro aprendizaje de otro idioma y hacer turismo.
Cuando un residente de Angiología y Cirugía Vascular en su último año de formación se plantea la posibilidad de realizar una rotación por un servicio extranjero aparecen diversas cuestiones, a dos de las cuales (como mínimo) el capítulo de Cirugía Endovascular de la SEACV da la solución. La primera es la elección del Centro o Servicio donde realizar la rotación en función de los objetivos que uno desee conseguir.
Antes la elección del mismo se realizaba bien por lo que nos contaban los compañeros que en años anteriores habían estado en un Centro u otro, bien por la amistad que unía a nuestro jefe con alguno de los jefes de determinados Servicios de Cirugía Vascular de otro país. Ahora el Capítulo de Cirugía Endovascular nos ofrece a los que fuimos becados para permanecer un tiempo en el extranjero, la oportunidad de relataros nuestra experiencia con el simple objetivo de animaros a realizar la rotación externa y ayudaros con vuestra elección.
La segunda es la financiación, al haber creado un programa de ayuda con becas de diversas dotaciones. Yo roté durante un mes por el Servicio de Angiología y Cirugía Vascular del Mercy Hospital, en Baltimore. Baltimore está en la parte norcentral del estado de Maryland, en la costa este de Estados Unidos y forma parte del área metropolitana de Washington-Baltimore. Está muy bien comunicada con ciudades tan importantes como Washington o Nueva York, lo que da la posibilidad de realizar alguna escapada los fines de semana.
La ciudad cuenta con unos 651.154 habitantes en un área urbana de 238,5 Km2. La composición racial de la población de la ciudad es 31,63% blanca, 64,34% afroamericana y un 0,03% miscelánea. Fue fundada en 1729 desarrollándose posteriormente como depósito para el azúcar producido por las colonias en el Mar Caribe. Gran parte de su actividad diaria gira en torno al Puerto de Baltimore, donde se pueden encontrar museos y otras estructuras arquitectónicas (como el Fuerte McHenry) que ofrecen su historia a los viajeros.
El Mercy Medical Hospital fue fundado en 1870 como un dispensario establecido por la Washington University School of Medicine para el cuidado de la clase social desfavorecida del «downtown» de Baltimore, llamándose inicialmente «Baltimore City Hospital». En 1874 seis «Hermanas de la Misericordia» llegaron a Baltimore para encargarse de este centro y fue entonces cuando tomó su nombre actual.
En la actualidad, el Mercy Medical Center es un hospital reconocido nacionalmente, formando parte de los hospitales reconocidos en el «Nation’s Top 100 Hospital» y en «America’s 10 Best Women’s Centers». Es un hospital afiliado a la universidad y comprende un amplio rango de especialidades médicas y quirúrgicas, algunas de ellas de renombre internacional como el «Foot and Ankle Institute» bajo las órdenes del Doctor Mark S. Myerson (donde, como curiosidad, recientemente fue tratado Garbajosa).
El Vascular Center es uno de los centros de excelencia del Mercy Medical Hospital, fue creado el 2 de Abril de 1998, está dirigido por el doctor Luis Queral. El equipo está formado por cuatro médicos adjuntos de staff, entre los que se encuentra el propio doctor Queral, 2 asistentes personales, 1 practice director, 1 fellow nacional y 6 técnicos encargados del laboratorio no invasivo, además de todo el personal de secretariado y atención al paciente.
El hospital está provisto de 350 camas, de las cuales 12 corresponden al Vascular Center, divididas entre la unidad de críticos y la planta de hospitalización propiamente dicha, sin contar las camas ocupadas por los pacientes que ingresan para cirugía mayor ambulatoria, que sólo permanecen durante unas horas en la «Unidad de Cuidados Postoperatorios».La estancia media es de 1,5 días.
El Laboratorio Vascular consta de 5 salas para consulta y 5 más equipadas con ecógrafos de última generación. Es un laboratorio de alta resolución, es decir, el paciente que acude al centro es primero atendido por el personal de atención al paciente, después visitado por un médico adjunto, posteriormente estudiado por los técnicos en las salas de ecografía, y por último derivado, bien directamente a otro especialista, bien citado para un procedimiento posterior (quirúrgico o de seguimiento).
Cada médico adjunto tiene sus propios días de consulta y sus propios pacientes, por lo que la atención es personalizada. Diariamente, en el laboratorio se atienden entre 40 y 60 pacientes. Dentro del área quirúrgica, el Vascular Center tiene dos quirófanos asignados completamente equipados con mesa radiotransparente y arco digital, así como de un equipo de enfermeros, auxiliares y técnicos de radiología altamente cualificados, y de una sala propia para almacén de los diversos utensilios y sistemas.
Los cuatro médicos adjuntos del Vascular Center realizan 1400 procedimientos quirúrgicos al año. Además, al ser un hospital afiliado a la universidad, se realizan sesiones clínicas semanales, con presentación de los casos más interesantes y puesta a punto en los últimos artículos relacionados con los casos en particular.
Yo escogí el Mercy Medical Hospital como destino para mi rotación externa como todo el mundo, de oídas. Algunos compañeros habían estado por allí y me lo recomendaron. Lo cierto es que se quedaron cortos. Para mi sorpresa aterricé un domingo y allí estaba el propio jefe de servicio esperándome en el aeropuerto, para llevarme personalmente al apartamento que tienen reservado en un edificio cercano al hospital y está equipado con todo (desde portero, hasta lavandería,cafetería, sala de internet o gimnasio).
La amabilidad con la que fui recibida por todo el personal fue exquisita, me ayudaron a realizar todas las gestiones oportunas para acceder sin problemas a todas las áreas del hospital, a recoger vales para las comidas, proveerme del uniforme, etc.
Pero estaréis pensando, «todo eso está muy bien pero, ¿y del quirófano qué? No escogí el Mercy porque allí se hiciera algo especial o único, escogí el Mercy para ver hacer cosas a las que nosotros también tenemos acceso, solo que con años de diferencia, para ver «los trucos» que emplean o los diferentes dispositivos que emplean y, que de momento, no están comercializados en España. Para mi grata sorpresa, no solo miré, sino que estuve lavada en todos y cada uno de los procedimientos que se realizaron.
En las casi cinco semanas que permanecí con ellos, realizaron 112 procedimientos quirúrgicos programados distribuidos entre los dos quirófanos que tienen asignados (arteriografías diagnósticas, angioplastias y stents en sector iliaco, femoro-popliteo y distal, stents carotideos por abordaje femoral, endarterectomías ilio-femorales y carotideas, stents renales y viscerales, reparaciones endovasculares de accesos vasculares disfuncionantes y endoprótesis aórticas). Yo estuve lavada en 60 de los 112 procedimientos (todos los asignados a un quirófano) y pude observar la realización total o parcial de otros 38. Asistí a seis sesiones clínicas, dos de las cuales fueron realizadas en otro centro. Me invitaron a varias «reuniones» con visitadores comerciales (para que conociera otra realidad más del sistema sanitario estadounidense).
Del tema logístico, como os he dicho, se encargan ellos. Ponen a nuestra disposición el apartamento, que, para mayor comodidad está situado a una manzana del hospital, por lo que se puede ir andando. A su vez está cerca del puerto marítimo, que es el centro neurálgico de Baltimore, y a unas cuantas manzanas de la estación de tren, por si uno quiere hacer turismo y pasar el día en Washington o Philadelphia. Si además tenéis la suerte que yo tuve, disfrutaréis de una gran fiesta cubana para celebrar el cumpleaños «del jefe» u os toparéis con un fellow o residente majo/a, que os enseñará los lugares donde fabrican la mejor cerveza o sirven el mejor cangrejo de Baltimore, una experiencia que recomiendo a todo aquel que visite la ciudad.
Antes de marchar, el Doctor Queral me contó que está planeando, junto con el Doctor Sicard, y otros tantos, ofrecer la posibilidad de realizar una rotación de varios meses en diversas ciudades de la americana, para gente que piensa (como yo, por ejemplo) que un mes de estancia es poco tiempo para empaparse de aquella visión de la Medicina y de la filosofía de trabajo que mantienen en aquellos lares.
No sé que má
s contaros, sólo animaros a vivir esta experiencia, en Baltimore, o en cualquier otra ciudad, la que más os guste o convenga. Para cualquier duda, ya sabéis donde encontrarme:
Fátima Sena Ruiz.
E-mail: fsr_palma@hotmail.com
Para contactar con la persona encargada de acoger a los rotantes en el Vascular Center del Mercy Medical Hospital:
Karen Whittemore.
E-mail: kwhittemore@mdmercy.com
kwhittemor@vassurg.com
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