Varios factores de riesgo has sido relacionados con el desarrollos de isquemia crótica de las extremidades y su progresión a isquemia crítica. Se dividen en factores no modificables, como la edad y la historia familiar y aquellos modificables, como el tabaco, la diabetes, la hiperlipemia y la hipertensión:
• Edad: La incidencia de isquemia crítica aumenta con la edad, así como la tasa de amputaciones mayores.
• Historia familiar: hasta ahora no existen publicaciones que indiquen la asociación entre la historia familiar y la isquemia crítica de las extremidades. Sin embargo el riesgo de padecer un infarto de miocardio sí se asocia a una enfermedad de los padres, sobre todo si existe muerte de los mismo por eventos cardiológicos a temprana edad. Esta relación no es totalmente explicada por factores de riesgo compartidos como el tabaco, la HTA y la Dislipemia, por lo que se piensa que existen otros factores familiares asociados.
• Tabaco: existe una clara relación entre la incidencia de isquemia crónica, y por tanto isquemia crítica de extremidades, y el tabaco, que además está relacionada con el número de cigarrillos consumidos.
El tabaco se presenta como el factor de riesgo independiente más importante y se liga más estrechamente al padecimiento de isquemia crónica de extremidades que al de presentar infarto agudo de miocardio.
• Diabetes: los pacientes con arteriopatía diabética presentan un riesgo diez veces mayor de amputación que los que no la presentan cuando sufren una isquemia crónica de extremidades. Por tanto la diabetes ensombrece el pronóstico de dicha enfermedad.
• Hiperlipemia: no existen estudios que relacionen la hiperlipemia con la isquemia crítica de extremidades pero sí varios que la vinculan a la claudicación intermitente.
• Hipertensión: el estudio Framingham relaciona la hipertensión, fundamentalmente sistólica, con un riesgo incrementado de desarrollar claudicación intermitente.
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