El láser es una energía lumínica que produce calor y que se ha utilizado para múltiples fines. La luz pulsada láser que opera en una longitud de onda alrededor de 308 nm. Uno de los sistemas utilizados es el láser Excimer.
El sistema consiste en una fuente de energía y una serie de catéteres de distintos tamaños y calibres y que sirven para trasmitir la fuente lumínica y que pueden ser colocados intravascularmente mediante punción siguiendo la sistemática de los procedimientos endovasculares.
La angioplastia mediante la utilización de energía láser ha sido contemplada como método de revascularización de arterias desde la década de los años 80.
La base de su utilización se basa en la retirada de la placa y potencial vaporización del material ateromatoso. El tipo de láser empleado es el Excimer que trabaja a una longitud de onda de 308 nm. El láser pulsado que trabaja a 308 nm con luz ultravioleta tiene efectos fotoquímicos, fotomecánicos y fototérmicos, pero estos últimos son muy reducidos debido al carácter pulsado de la utilización de la energía la poca duración de esta. El láser excimer trabajando a 308 nm con energía fotónica de 4.0 eV lleva a la ablación del material por mecanismo fotoquímico. La vaporización de tejido por absorción proteica de los láser Xe-Cl favorece la desaparición fotomecánica del material. Se mejora la técnica por la utilización de fibras ópticas, longitud de ondas no atérmicas y técnicas de infusión salina.
Desde el punto de vista técnico se utiliza se utiliza un láser excimer pulsado Xe-Cl trabajando a 308 nm. La duración del pulso sería 200 ns calibrado el aparato a 40-60 mJ/mm2.
Se acede al vaso arterial mediante técnica endovascular colocando un introductor de 6-8 Fr. Se coloca una guía hidrofílica tipo Terumo en el origen de la lesión y después se sigue la técnica de paso a paso previo control fluoroscópico aplicando la energía láser.
La sistemática es la siguiente:
1. Punción o abordaje del vaso. Colocación de un introductor compatible con la sonda láser a introducir (7-8 Fr).
2. Colocar una guía tipo Terumo de 0.035”, que posteriormente se recomienda cambiar por una de 0.018” por su mejor navegabilidad.
3. Realizar mediante la utilización del introductor de un estudio angiográfico.
4. Introducir la sonda hasta la lesión, retirando la guía soporte de la sonda.
5. Retirar el contraste utilizando una solución salina que actúa de lavado.
6. Activación del sistema de energía no excediendo de 1 mm/seg.
7. Asegurar la acción revascularizadora del láser mediante angioplastia con balón.
8. Retirada del procedimiento.
Las indicaciones potencialmente reconocidas son:
- Recanalización de la arteria femoral superficial en oclusiones completas de la arteria.
- Revascularización periférica de vasos distales periféricos en la isquemia crítica.
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