La aparición de nuevos procedimientos, fundamentalmente terapéuticos, en el campo de la angiología y cirugía vascular tanto a nivel arterial como venoso, ha conllevado la necesidad de adquirir conocimientos y destrezas para realizar los mismos.
El angiólogo y cirujano vascular, fue entrenado en el pasado, muy especialmente en el campo de la cirugía convencional, en lo que se sigue denominando cirugía abierta. Sin embargo el abordaje de las lesiones desde el punto de vista endoluminal, mediante técnicas generalmente mínimamente invasivas, ha requerido por una parte un entrenamiento en técnicas básicas genéricas como son las de punción, navegación y negociado de las lesiones y posteriormente realización de las técnicas, generalmente con la implantación de dispositivos utilizando otras más específicas.
Por otro lado, desde el punto de vista conceptual ha sido preciso un cambio filosófico de actuación e incluso instrumental, al tener que actuar en la mayor parte de las ocasiones auxiliado mediante fluoroscopia utilizando aparatos de rayos X. Estas situaciones conllevan la necesidad de un adiestramiento específico en la ejecución de las técnicas.
Otro aspecto a tener en consideración, es el desarrollo por parte de la industria de nuevos dispositivos o aparatajes con manejo específico y preciso, que resulta imprescindible conocer. De esta parte se plantea por una parte la adquisición de unos conocimientos teóricos y por otra de unas destrezas
Los primeros se pueden adquirir asimilando la información, pero en los segundos se presenta como imprescindible alcanzar unas destrezas o habilidades que evidentemente se adquieren con la práctica y posteriormente se incrementan con el tiempo y muy especialmente con la experiencia.
Diferentes estrategias se han planteado para obtener sobre todo las habilidades y que han ido desde las más intuitivas de aprendizaje progresivo en la práctica asistencial a otros en base a la utilización de recursos variados que van desde el empleo de simuladores de todo tipo, sistemas de realidad virtual o incluso el empleo de animales, aunque nosotros no estemos en absoluto convencidos de la utilidad de estos últimos.
A los aspectos del aprendizaje, se unen otros implicados en la realización de las técnicas como es la necesidad de disponer de diferentes recursos, la infraestructura básica, las estrategias para llegar a dominar las técnicas, la necesidad de disponer de un material fungible aportado por la industria en los diferentes centros profesionales y otros no muy contemplados, pero muy relevantes, como son la consideración de aspectos éticos que conllevan la curva de aprendizajes.
Una valoración global e individualizada de todos ellos, nos llevaran a concienciarnos de la problemática existente en la aplicación de estas técnicas a los pacientes, con objeto de poder tratar de una forma eficiente los procesos patológicos vasculares.

Carlos Vaquero Puerta
Editor de libro Formación y entrenamiento en Tecnicas Endovasculares

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