En especial son los traumatismos y las infecciones.
Traumatismos
Afecta vasos y colectores.
Etiología:
Son las agresiones y las lesiones iatrogénicas, especialmente ocasionadas en los procedimientos quirúrgicos las más frecuentes.
Clínica:
Salida de linfa a exterior en forma de líquido blanquecino transparente y lechoso o las cavidades que en este segundo caso en rara ocasión se detecta salvo a través de los drenajes quirúrgicos.
Tratamiento
En el caso de las salidas al exterior y si es muy copiosa la pérdida se puede intentar la ligadura del vaso, pero en la mayoría de las ocasiones compresión continua a veces con saquitos de arena en la zona, con el que se suele resolver el problema.
Linfangitis
Es la inflamación del vaso linfático generalmente por la existencia de un foco séptico proximal a la localización del vaso.
Etiología: Las infecciones supuradas, las gangrenas infectadas, sobre todo en las extremidades suelen dar lugar a este tipo de patología.
Tipos: Reticular que se muestra como zonas o áreas afectadas, troncular en forma longitudinal
y desde el punto de vista de afectación supurada con salida de líquido infectado y gangrenosa ocasionando gangrenas localizadas que afectan sobre todo a la piel.
Clínica: placa o cordón enrojecido. Se acompaña de síntomas generales como dolor no muy intenso y fiebre.
Tratamiento: reposo, antibióticos, antiinflamatorios. Drenaje y exéresis en las formas
supuradas o gangrenosas.
Adenitis
Formas:
Según la forma de presentación en el tiempo aguda y crónica.
Forma aguda:
Formas: congestiva y exudativa.
Localización: ganglios cervicales, axilares e inguinales.
Clínica: tumoración blanda o fluctuante con enrojecimiento de la piel y fiebre.
Tratamiento: antibióticos, antiinflamatorios y drenaje de las fluctuantes.
Forma crónica:
Etiología: tuberculosis.
Tipos: fibrosa y caseosa.
Clínica: tumoración no dolorosa, sin signos de inflamación. Febrícula. A veces fluctuación Tratamiento: el específico de la TBC. Exéresis y biopsia.
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