2ª Noticia Mas Leida en NE en Agosto: Manifestaciones Clínicas de las Varices

varices

 

varicesNormalmente la Insuficiencia Venosa Crónica es una entidad que se evalúa en consultas externas bien por selección propia del paciente o a través de derivaciones de Asistencia Primaria en el caso de los Hospitales públicos en nuestro país.

El síntoma más prevalente es el dolor, que se describe como pesadez de toda la extremidad sin poder delimitar de manera concreta una localización puntual. Este dolor suele aparecer al final del día. Su predominio vespertino puede variar en función de la actividad, si el paciente permanece de pie muchas horas.

 

Esta circunstancia suele asociarse a actividades laborales en las que se permanece durante largos periodos de pie (vigilantes, camareros, vendedores de comercio) o sentado (secretarias). El dolor también aparece de manera más ostensible cuando la temperatura ambiental es mayor en función de la época del  año (primavera y verano) o en ciertas localizaciones geográficas con clima más caluroso.

De manera mucho menos frecuente existen pacientes que manifiestan un dolor que se hace más intenso con la deambulación, ya que el ejercicio induce a hipertensión venosa, en los pacientes con oclusión del sistema venoso profundo, provocándoles la denominada claudicación venosa, que se alivia, solo parcialmente y al contrario de la de origen arterial, con detener la marcha, pero que requiere además, la elevación de las piernas para aliviarse por completo.

El edema el segundo síntoma más prevalente se describe por los pacientes como la hinchazón de las extremidades inferiores que ocurre a lo largo del día. No existe a primera hora si el paciente ha descansado adecuadamente por la noche. Se manifiesta con carácter progresivo de distal a proximal. El desarrollo del edema por aumento de volumen y presión intra compartimental, provoca discomfort.

Cambios tróficos en la piel. El enlentecimiento de la circulación venosa da oportunidad al filtrado de la hemosiderina que progresivamente va tatuando la piel, que toma un tinte color pardo. Esta hiperpigmentación se alterna con áreas de color blanquecino de piel atrófica. El desarrollo de la denominada lipodermatoesclerosis es un proceso que se produce por la inflamación progresiva y engrosamiento de la piel a causa de la fibrosis de la dermis y el tejido celular subcutáneo. No es infrecuente observar la asociación de descamación en áreas como reflejo de una reacción eccematosa. En ocasiones pequeñas puertas de entrada generan que la infección a nivel linfático asocien áreas de linfangitis y celulitis.

En casos de Insuficiencia Venosa Avanzada la existencia de una úlcera abierta o ya cicatrizada completa el cuadro clínico.

Las varices, visibles por el paciente, son el síntoma y signo que más frecuentemente le alertan, induciéndole a realizar una consulta, inclusive aunque éste, sea un síntoma exclusivo.

La aparición de venas llamativamente visibles, de diferentes tamaños y condiciones (teleangiectasias, venas reticulares, colaterales o tronculares) pueden provocar dolor como resultado final de la distensión que padecen, debido a la incapacidad de transporte de los fluidos venosos. Este enlentecimiento puede también facilitar la aparición de trombosis venosa superficial en la propia variz (varicoflebitis). Haciéndose la sintomatología mucho más intensa, por el acompañamiento de fenómenos inflamatorios en la propia vena y tejido circundante. Ocasionalmente y por la superficialidad de estas venas un traumatismo leve, puede conducir a varicorragia o inclusive la elevada presión intraluminal, ocasionarla de manera espontánea.

El sangrado a través de la variz, que puede ser solventado de manera sencilla por el propio paciente, en ocasiones les conduce a las salas de Urgencia, donde se evidencia que el sangrado puede conllevar descenso significativo en la Hemoglobina, lo que implica, la ocasional magnitud del mismo.

La anamnesis a los pacientes con varices debe ampliarse, no solo a la rutina de factores de riesgo cardiovascular y posible patología asociada, sino a determinadas condiciones:

Antecedentes de edema súbito de una sola de las extremidades que previamente poseía un perímetro simétrico, especialmente en situaciones que pudieran considerarse de riesgo como tras periodos de inmovilización prolongada de causa médica, traumatismos de hueso largo o en el postparto. Circunstancia que nos ha de hacer sospechar la existencia previa de una Trombosis Venosa Profunda.

Debe también chequearse la coincidencia con tal cuadro, de tos, dolor u opresión torácica, posible indicador de fenómeno tromboembólico, lo que nos llevaría a sospechar que la existencia de varices es secundaria tras un proceso oclusivo por trombosis venosa profunda.

También ha de interrogarse a cerca de la medicación oral habitual, ya que algunos fármacos producen edemas en partes acras. El estilo de vida y posibles prácticas deportivas también han de registrarse así como la talla y el peso del paciente para calcular el Índice de Masa Corporal.

 

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