Tratamiento farmacológico de las varices: objetivos y opciones

Tratamiento farmacológico de las varices: objetivos y opciones 1

El tratamiento farmacológico de la enfermedad venosa busca aliviar determinados síntomas y complementar otras medidas de manejo.

Puntos clave

La indicación debe individualizarse y no sustituye la corrección de factores mecánicos o anatómicos cuando es necesaria.

Desarrollo del tema

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Flebotónicos:

Cuestionados por muchos y sin una evidencia científica fuerte que justifique su pres- cripción, han sido durante mucho tiempo los fármacos posiblemente más frecuentemente utilizados.

Muchos son los principios activos utiliza- dos para el fin del tratamiento farmacológico de las varices, pero teniendo en cuenta que la inmensa mayoría se ajusta a una procedencia de ser compuestos activos derivados u obte- nidos de las plantas, aunque algunos son sinté- ticos partiendo de una plataforma químicas similar a la que soporta los productos naturales.

Útiles para algunos, sin evidencia demos- trada, en el tratamiento de los síntomas fun- cionales. Se les atribuye efecto protector al endotelio y se considera que aumenta tono de pared venosa y capilar, disminuyendo la permeabilidad capilar venosa.

Son productos naturales, los flavonoides: rutósido, extracto de la corteza de pino marítimo francés, extracto de semilla de uva, diosmina e hidrosmina, flavodato disódico; los sa- ponósidos: centella asiática.

Son productos sintéticos: dobesilato cálcico, naftazona, aminaftona y cromocarbo.

Productos utilizados en el tratamiento de las varices entre otros:

  • Extracto de Ginkgo biloba. Es un árbol procedente de china que en su hoja lleva numerosos compuestos como flavonoides, biflavonas, terpenos, sustancias orgánicas con función ácida, glicósidos cianogenéticos, que a algunos se les atribuye acción terapéutica en las
  • Extracto seco de la semilla del castaño de Indias (la escina) que tiene efectos antiedematoso (evita la hinchazón), antiinflamatorio y antiexudativo. Aumenta el tono vascular y reduce la permeabilidad capilar en el sistema circulatorio de las piernas, por lo que alivia en ellas la sensación de pesadez, tensión y dolor. De esa manera se pueden prevenir las complicaciones de las várices, en la piel adyacente, como ezcemas y prúrito.
  • Extracto de centella asiática. Hierba medicina, con múltiples usos y a la que se le atribuyen numerosas propiedades curativas entre las que se encuentra la mejora en la circulación venosa.
  • Extracto de castaño de indias (Venastat®). Tratamiento sintomático de la insuficiencia venosa periférica. Efecto antiexudativo y de impermeabilización de los capilares
  • Semilla de Al contener vitamina E, flavo- noides, el ácido linoléico, y proantocianidinas oligoméricas), se las atribuye acción beneficiosa en la insuficiencia venosa y el edema.
  • Rutósido. Es encontrado en algunas plantas. Los efectos atribuidos son de actuar a nivel de la permeabilidad capilar, antiagregante plaquetario, antiedematoso, antiinflamatorio, por lo que se le ha utilizado por algunos en el tratamiento de las varices.
  • Extracto de la corteza de pino marítimo francés. Por sus propiedades inmunoestimulantes y antiinflamatorias se ha utilizado en el tratamiento de las varices, evidentemente sin ninguna evidencia científica de su efectividad.
  • Flavodato disódico. Compuesto, propuesta su utilización para el tratamiento de la insufi- ciencia venosa sin contrastada efectividad.
  • Dobexilato cálcico (Doxium®), actúa sobre las paredes del capilar regulando sus funcio- nes fisiológicas deterioradas como son la permeabilidad aumentada y la resistencia
  • Aminaftona (Capilarema®). Se le atribuye actuaciones que normaliza la permeabilidad capilar, aumenta la resistencia de los vasos, reduce el estasis venoso, disminuyendo síntomas.
  • Troxerutina 1000 mg (Venorutón®) o trihidroxietilrutósido, es un bioflavonoide natural extraído originalmente del Aesculum hippocastanum (castaño silvestre o castaño de Indias) que en la actualidad se obtiene por síntesis. Le atribuyen acción flebotónica y capilaroprotectora.

Diosmina. (Daflon®) (Diosminil®). Aumenta la resistencia parietal y corrige la hiperpermeabilidad de los vasos capilares, antagoniza el efecto de sustancias permeabilizantes (histamina, serotonina, bradiquinina, hialuroni- dasa), se opone a la degradación del coláge- no, disminuye la hiperviscosidad sanguínea y mejora el drenaje linfático.

  • Hidrosmina (Venosmil®) (Venolep®) es un fármaco de la familia química de los flavo- noides. Se refiere que actúa en los peque- ños vasos reduciendo la fragilidad y per-
  • Fabroven®. Producto formado por distintos compuestos como el extracto seco de Rus- cus valorado en heterósidos esterólicos (150,0 mg), Hesperidina metil chalcona (150,0 mg) y acido ascórbico (100,0 mg).

Comunicado de la Agencia Española del Medicamento (AEM)

En el año 2002 la Agencia Española del Medicamento (AEM) comunicó en una nota informativa la retirada del mercado farmacéutico de 15 medicamentos flebotónicos de administración por vía oral y la limitación en las indicaciones de otros 13 productos de este perfil.

De esta forma el Comité de Seguridad de Medicamentos de Uso Humano que era un órgano consultivo de la Agencia Española del Medicamento, decidió reevaluar el balance beneficio-riesgo de las especialidades farmacéuticas incluidas en el grupo de los medicamentos llamados flebotónicos de administración oral. Después de la valoración de los informes, las autoridades sanitarias de España, decidieron retirar 15 especialidades farmacéuticas cuya eficacia no estaba demostrada:

Activadone 200 mg (cromocarbo), Daflon 150 mg (diosmina 9), Difrarel 100 mg y E(ac- tocianósidos de vaccinium myrtillus), Tocoferol, Diosminil 300 mg (diosmina), Doxium 250 mg (dobexilato cálcico) Fepatilan 20 mg (escina), Insuven 300 mg (diosmina), Intercy- ton 100 mg (flavodato disodico), Largitot 80 mg (vaccinium myrtillus), Metorene 5 mg (naf- tazona), Rutice fuerte (acido ascórbico, rutó- sidos), Veinobiase (acido ascórbico, ruscus aculeatus, ribes nigrum) y Venoruton 300 mg (troxerutina), Venosan (foledrina sulfato, ni- cotinato de inositol, troxerutina).

También limitar las indicaciones terapéuticas del medicamento Doxium Fuerte (contiene dobesilato de calcio). En la actualidad sólo estará indicado en el tratamiento de la retinopatía diabética.

Y por otra parte mantener autorizadas 12 especialidades farmacéuticas de este grupo de medicamentos flebotónicos, pero sólo para el alivio a corto plazo (2 a 3 meses) del edema y síntomas relacionados con la insuficiencia venosa. Son las que siguen a continuación:

Capilarema 75 mg (Aminaftona), Daflon 500 (Diosmina), Esberiben 200 ml (Troxeruti- na), Favroben (acido ascórbico, hesperidina, metil-chalcona, Ruscus acuelatus) Flebosta- sisn retard (castaño de indias), Pentovena 200 mg (higrosmina), Plantivenol (castaño de in- dias), Provenen (castaño de indias), Venolep 200 mg (higrosmina), Venoruton 500 y 1000 mg (Troxerutina) y Venosmil 200 mg (hidros- mina).

Aunque si bien estos fármacos no tienen demostrada su eficacia, también es cierto que no se ha constatado efectos secundarios por su utilización y en muchas ocasiones desarrollan efectos terapéuticos vinculados al denominado efecto placebo.

Además existe, interesantes estudios de metaanálisis con el fin de objetivar la eficacia de estos fármacos, analizando su actuación en la mejoría o no de los diferentes síntomas de la insuficiencia venosa crónica sin haber llegado a evidenciar según la numerosa bibliografía manejada una clara efectividad de estos fármacos.

Otros fármacos:

En algunas ocasiones y en especial para el tratamiento de algunas complicaciones es ne-cesario administrar medicamentos no considerados estrictamente fármacos vasculares, pero si coadyuvantes en el tratamiento, entre los que se podrían citar:

  • Analgésicos, con objeto de aliviar el dolor si este es muy intenso, situación que en muy pocas ocasiones se produce.
  • Antibióticos. Tiene lugar su cuando se presenta algún tipo de infección cutánea, y a veces como refuerzo en el tratamiento de las úlceras, siempre dentro de una política de uso de antibióticos en este caso tópicos.
  • Además de los usados localmente con discutible eficacia, si hay ries- go de trombosis venosa, a veces es necesa- rio usarlos a nivel general sobre todo en base preventiva.
  • Para reducir la inflamación, cuando esta se presenta de forma muy ostensible, aunque se ha reducido su uso, incluso cuando se presentan las complica- ciones.
  • Compuestos desbridantes, para la limpieza de esfacelos y detritus, sobre todo cuando surgen las complicaciones entre la que se incluye la úlcera
  • Principalmente para el trata- miento de las lesiones tróficas y de las úlce- ras varicosas.
  • Están indicados en ciertas alte- raciones de la piel en especial los eccemas, pero considerando que su empleo no debe de ser indiscriminado.
  • Diuréticos. Con objeto de reducir el ede- ma a veces presente en el síndrome vari- coso.
  • Anticoagulantes tópicos, que añaden tam- bién el efecto hidratador del soporte tipo pomada donde van vehiculizados.

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