Acceso vascular para cirugía endovascular por la arteria femoral anterógrado
El acceso vascular para cirugía endovascular por la arteria femoral anterógrado. Esta vía puede ser adecuada en las siguientes situaciones:
– Cuando hay lesiones tanto en el eje ilíaco como en los distales, de forma ipsilateral.
– Cuando no hay muñón suficiente de femoral superficial para colocar un introductor y debemos tratar esa lesión recuperando la femoral superficial.
– Aquellas situaciones en las que no debamos puncionar la ingle ipsilateral, como presencia de by-pass, heridas abiertas, infecciones, arteria ya disecada previamente, etc.
En este caso la punción no debe ser tan alta como en el caso anterior, para evitar hacerlo por encima del ligamento inguinal con el consiguiente riesgo de hematoma retroperitoneal, pero debemos colocar igualmente el introductor en la femoral común.
Subiremos la guía hasta la porción terminal de la aorta y colocaremos un catéter adecuado para pasar a la ilíaca contralateral. Una buena opción sería un catéter Omni-Sos, un Simon pequeño o un Hook, que facilite el paso de una guía hidrofílica a la ilíaca del otro lado. Cuando tengamos suficiente guía pasada colocaremos un introductor contralateral que nos permita trabajar más cómodamente4.
Esta vía retrógada tiene como inconveniente que obligará a trabajar con material largo para poder llegar a los ejes distales y en ocasiones los movimientos que realicemos con la guía no se transmitirán adecuadamente al extremo distal de ésta y las recanalizaciones de las lesiones pueden ser dificultosas.

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