Las vías de abordaje para los procedimientos endovasculares y para que los mismos puedan ser utilizados de forma rutinaria, debería de tener una serie de características
– Superficiales: Que estén situados superficialmente en el cuerpo con objeto de poder acceder de forma fácil y con mínimas maniobras.
– Con referencias: Ya sea por las intrínsecas del vaso como puede ser su pulsación o latido o de localización anatómica en relación a su referencia de ubicación por la existencia de puntos anatómicos de fácil localización como pueden ser cresta, rebordes pliegues.
– De hemostasia fácil y controlada por la posibilidad de compresión o aplicación de maniobra o mecanismo que permita una hemostasia estanca y fiable.
– De tamaño o calibre adecuado para poder permitir la navegación de los dispositivos a aplicar en cada procedimiento.
– Si es posible libre de patología para una mejor recuperación del vaso traumatizado sin complicaciones.
– No muy distantes al punto de la lesión con objeto de una mejor y más fácil manipulación de los dispositivos.
– Que se puedan abordar con anestesia local o regional.
Accesos arteriales
Los vasos arteriales que por sus características se utilizan de forma más frecuente como vías de acceso en los procedimientos vasculares son:
Arteria femoral
Situada en la cara anterior y proximal del muslo en el miembro inferior exactamente en el conocido triángulo de Scarpa y distal al ligamento inguinal. Se puede localizar la arteria por su latido, situación que permite deducir su permeabilidad con un trayecto longitudinal en medio de una línea situada equidistante de la espina iliaca anterior superior como elemento mas sobresaliente de la cresta iliaca en la parte anterior y la sínfisis del pubis.
Sería deseable el acceso a través de la arteria femoral común por su calibre y situación anatomopatológica casi siempre menos afectada por la patología ateromatosa, pero a veces la punción se realiza en su bifurcación en arterias femoral profunda y superficial o en la propia arterial femoral superficial, siendo mas infrecuente que el acceso sea a través de la arteria femoral profunda al encontrase con peor acceso al estar profunda por su disposición
anatómica. El eje arterial femoral se encuentra lateral al eje venoso femoral que se dispone en la parte interna del paquete vasculonervioso de la zona e interno con respecto al nervio crural que se sitúa en la parte más lateral de este paquete. La arteria femoral común se continua una vez que pasa el arco crural por debajo del anillo inguinal en arteria iliaca externa, que a veces se punciona, pero con el riesgo de una peor hemostasia al no tener ningún plano suficientemente duro en su parte dorsal que permita su fácil compresión.
Este eje arterial permite acceder a la luz del vaso para actuar a nivel de los vasos proximales y también en los distales.
Arteria humeral
Generalmente se accede a nivel de la parte distal del brazo por encima del pliegue del codo en la parte más interna y medial al músculo bíceps. El acceso del vaso que a veces presenta un calibre no muy grande se realiza por encima de la bifurcación en arterias radial y cubital. A este nivel la arteria se encuentra acompañada por el nervio mediano que se sitúa en su parte interna y por la vena humeral que no tiene una situación fija aunque generalmente se la localiza en la parte interior.
Existe la posibilidad de acceder en la parte proximal a nivel del brazo casi a nivel de la base de la axila y en el límite donde la arteria pasa de axilar a humeral. La arteria a este nivel no tiene un calibre muy superior que a nivel distal y presenta los inconveniente de disposición de campo con una zona fija como es la raíz del brazo que presenta un espacio limitado.
Arteria radial
De limitado calibre y por lo tanto utilización, se accede a ella a nivel del antebrazo en la cara anterior o palmar. La arteria suele estar acompañada en la parte medial y lateral y a veces anterior y posterior con ramas comunicantes por dos venas radiales
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