Oxigenoterapia Hiperbárica en el tratamiento del Pie Diabetico

 

Su empleo se halla limitado por su baja disponibilidad y el elevado coste económico. Además de utilizarse en el tratamiento del pie diabético, ha sido empleado en otros ámbitos y patologías en los últimos 20 años. Consiste en que el paciente inspire oxígeno a una concentración del 100% en un ambiente con presión atmosférica aumentada. Un típico protocolo de tratamiento de la úlcera del pie diabético implica de 20 a 40 sesiones. El tratamiento se da generalmente en sesiones diarias de 90 a 120 minutos, con presiones de entre 2,0 y 2,5 atmósferas.


El uso del oxígeno hiperbárico para el tratamiento de las úlceras del pie diabético se ha fundamentado en bases científicas débiles durante la última década. Los estudios prospectivos existentes son pobres, con limitaciones metodológicas debido al escaso tamaño muestral de los mismos que permitan extrapolar sólidas conclusiones.

Sin embargo, los resultados positivos de estos estudios son concordantes con los datos de estudios in vitro y mecanismos fisiológicos que apoyan el empleo de la oxigenoterapia hiperbárica para revertir la hipoxia inducida por la patología. La evidencia sugiere que el oxígeno hiperbárico reduce las tasas de amputación y aumenta la probabilidad de curación de las úlceras del pie diabético infectado, debido a la mejoría en la oxigenación del tejido, lo que conllevaría una mejora en la calidad de vida. Sin embargo, como ya hemos citado, representa una modalidad costosa, que sólo está disponible en pocos centros. Por otra parte, los eventos adversos requieren una investigación más amplia en términos de seguridad. Por último, no está del todo claro qué pacientes se beneficiarán de esta terapia, en qué momento debe ésta iniciarse o detenerse, así cómo la determinación de criterios de inclusión de pacientes.

Cierta evidencia indica que los parámetros microvasculares, como la presión parcial transcutánea de oxígeno (TcPO2), podrían ser útiles para predecir qué pacientes se beneficiarán de la terapia pero, debido a que estos análisis están limitados por su escaso

tamaño muestral, deben ser interpretados con cautela. En conclusión, la oxigenoterapia hiperbárica parece prometedora, pero se necesita más experiencia antes de su aplicación generalizada y estandarizada en el cuidado rutinario del pie diabético.

En este sentido, actualmente, O’Reilly y Cols, están desarrollando el primer estudio doble ciego, aleatorizado y controlado con el fin de evaluar la eficacia de la terapia con oxígeno hiperbárico en la prevención de las amputaciones en pacientes diabéticos. El objetivo principal de este estudio es evaluar la eficacia de la oxigenoterapia hiperbárica asociada a los cuidados locales convencionales del pie diabético (curas locales con apósitos, antibioterapia) en comparación con los cuidados estándar de las úlceras en pacientes con diabetes mellitus. El estudio tendrá una duración total de unos tres años y sus resultados proporcionarán un aumento de la evidencia científica existente en cuanto a la eficacia, efectividad, eficiencia y análisis de coste-beneficio de esta modalidad de terapia.

 

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