Hoy ha finalizado el III Simposium Internacional de Cirugía Endovascular, en el que se han presentado los principales avances y novedades en el tratamiento quirúrgico de arterias y venas a través de catéter. Las jornadas fueron promovidas por la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (Seacv).
Entre las presentaciones más destacadas se encuentra el éxito de un nuevo dispositivo para la cirugía no invasiva de la arteria carótida. Y es que, las intervenciones quirúrgicas de esta arteria son unas de las más complejas que existen. De hecho, la tasa de mortalidad, en cirugía abierta, se sitúa en el 2-3 por ciento. Un hospital español, el Hospital Universitario de Jaén, ha empezado a aplicar con éxito un nuevo dispositivo en la técnica del stent carotideo desarrollada en Michigan y que reduce notablemente los riesgos inherentes la misma, que se pueden traducir en trombosis cerebrales, que conlleva graves trastornos motores como hemiplejias y trastornos sensoriales, estado de coma, o incluso la muerte.
Según el doctor Martínez Gámez, jefe de servicio de Cirugía Vascular del Hospital Universitario de Jaén, este nuevo procedimiento endovascular está obteniendo resultados muy esperanzadores, con una tasa de morbi-mortalidad peroperatoria cercanana al cero por ciento.
Se trata de implantar un «stent transcervical» bajo un dispositivo que invierte el flujo sanguíneo. Una vez en funcionamiento, evita que se produzcan nuevas trombosis durante la operación. Gracias a este dispositivo se acorta notablemente el tiempo de intervención, que se reduce a una media de 25 a 30 minutos, y permite que la cirugía pueda incluso realizarse con anestesia local en los casos en los que esté indicado. «Es un sistema de flujo reverso de velocidad variable que impide el paso de sangre hasta el cerebro a través de la zona de trabajo durante la intervención, y desvía dicho flujo hasta la vena femoral deteniendo mediante un filtro las posibles partículas que ocasionarían una embolismo pulmonar. Además, posibilita el control del flujo invertido, por lo que asegura que alteraciones hemodinámicas sufridas no puedan repercutir en la función cerebral, como podía ocurrir con anteriores dispositivos», explica Martínez Gámez.
Entre los datos más significativos del Simposium, los expertos señalan un importante aumento en este tipo de intervenciones, ya que de las más de 5.000 operaciones a través de catéter que se hicieron en 2009 se ha pasado a más del doble en 2011. Además, en patologías como el aneurisma de aorta, este tipo de técnicas han permitido reducir un 45 por ciento la tasa de mortalidad postoperatoria, y en la cirugía de las arterias distales ha disminuido hasta un 25 por ciento las tasas de amputaciones mayores.
No obstante, los expertos del Capítulo de Cirugía Endovascular de la Sociedad Española de Angiología y Cirugía Vascular (Seacv) subrayan que «no puede extenderse la idea de que las técnicas endovasculares son apropiadas para todos los casos» y destacan que «hay que avanzar en el estudio de sus resultados a largo plazo, pues son técnicas recientes
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