El tratamiento quirúrgico clásico de las varices de los miembros inferiores consistente en la safenectomía interna y/o externa, varicectomía e interrupción de los puntos de fuga venovenosos ha demostrado una gran eficacia y una menor tasa de recidivas que la crosectomía (ligadura y corte del cayado safena) o la llamada cura hemodinámica (método CHIVA).
Sin embargo, este sistema es muy agresivo con los tejidos peri-varicosos, llevan una recuperación lenta, precisan habitualmente anestesia epidural o general y un mayor o menor grado de hospitalización.
Por ello, se han ideado diferentes alternativas menos invasivas, como la introducción de espumas en varices tronculares y safenas, o el empleo de sondas intravenosas de radio frecuencia.
Desde hace media docena de años se está empleando una fuente de energía distinta, el láser, para provocar en el endotelio daño térmico, que induzca a su retracción y fibrosis y en la mayoría de los casos a su completa desaparición.
Características técnicas del aparato de Láser:
Multidiode™ endoláser, es un Láser de diodo que en la forma endovascular trabaja con una energía de 6 –12 watios, una anchura de pulso de 50-400 ms, y una longitud de onda es de 810-980 nm.
Procedimiento:
El procedimiento es ambulatorio. Se marcan las varices y el trayecto Safeco con lápiz dermográfico (Richard-Allan ™) guiado por eco-doppler, señalando los puntos de fuga, en bipedestación. Una vez monitorizado, se sitúa la mesa quirúrgica en posición de Trendelemburg a 20º. Se aplica povidona iodada.
Los trayectos venosos rectilíneos y las safenas son abordados bien percutaneamente (aplicando en el punto de punción un spray de lidocaina) con aguja con vaina de
teflón del 16 G, o bien con mini incisiones y ganchos de Müller para introducir un catéter semiflexible de 5 Fr. y por él hacer avanzar la fibra óptica de 400- 600 micras.
Después de introducir la fibra aplicamos anestesia local tumescente de lidocaína 0’25 % perivenosa. Comenzamos a aplicar la energía láser que oscila entre 12W en safenas, 8 en venas safenas anteriores o accesorias y en la vena de Giacomini y 6 en las demás venas.
Se retrocede con la fibra a 1-2 mm. por segundo, según el calibre del vaso. Si es posible, hacemos control eco-doppler de la posición de la fibra, la cual se aproxima hasta 1-2 cm de launión safeno-femoral, sobre todo en personas muy obesas, para estar seguros de su posición intravenosa, dado que en los no obesos, la luz roja de la punta de la fibra óptica se ve translúcida a través de la piel.
Las venas tortuosas o muy superficiales se pueden extraer con técnicas microquirúrgica de Müller o bien se aplica esclerosante en espuma.
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