Infraestructura necesaria para el ejercicio de la cirugia endovascular 1

Infraestructura necesaria para el ejercicio de la cirugia endovascular

Infraestructura necesaria para el ejercicio de la cirugia endovascular 2El avance de la cirugía Endovascular está cada vez más sedimentado y con mayor respaldo de la medicina basada en la evidencia, y hace temblar los pilares de nuestra especialidad como la conocíamos «ayer».

Por ello no cabe imaginar actualmente un nuevo servicio de Angiología y Cirugía Vascular que no contemple un abordaje global de la enfermedad, desde el diagnóstico a la terapéutica.

Para poder realizar nuestro trabajo es imprescindible el poder realizar en primer lugar el diagnóstico no invasivo, el cual gracias al desarrollo tecnológico permite actualmente en muchas ocasiones plantear ya una estrategia terapéutica, limitando por tanto el uso de pruebas que tiene mayor morbilidad.

Este avance se manifiesta también en la angiotomografía y en la angio-resonancia, que se presentan actualmente, como pruebas «poco invasivas», de extrema utilidad para consolidar la estrategia que nos llevará al escenario final: el quirófano.

La disposición de este quirófano radiológico sigue siendo un objetivo de la mayoría de los servicios de Angiología y Cirugía vascular tanto para la realización de los procedimientos endovasculares como para poder realizar arteriografías preoperatorias en el control de las diferentes técnicas.

La evolución de dichos quirófanos nos lleva a la existencia en la actualidad de quirófanos híbridos en que la mesa y el arco están integrados lo cual facilita la realización de los

procedimientos endovasculares sin detrimento de la capacidad para practicar cirugía abierta o viceversa, encontrando la culminación de este hecho en la realización de cirugía combinada.

En este contexto creemos firmemente en la necesidad de utilizar un angiógrafo de última generación, en lugar del arco en C portátil.

Esta creencia se basa en varios pilares como son:

  • Calidad de imagen: Es crucial a la hora de realizar procedimientos cada vez más complejos como endoprótesis fenestradas o con ramas y embolizaciones, o en arterias cada vez más pequeñas como las del pie y con materiales de menor perfil.
  • Control: Permiten que el cirujano domine en todo momento la posición del mismo sin depender de terceras personas con lo que se minimizan los errores de situación con el consecuente ahorro de radiación, tiempo quirúrgico y volumen de contraste empleado. Además gracias a la sala de control el cirujano puede realizar toma de imágenes y proceso de las mismas desde fuera de la sala evitando su exposición a la radiación
  • Mayor campo: lo que permite una mejor visualización global de la zona que estamos tratando evitando el adquirir más imágenes de las necesarias y disminuyendo el número de movimientos necesarios.
  • Sistema de displays: permiten una mejor visualización y disponibilidad de toda la información necesaria: imagenología previa, monitorización, imágenes de referencia, imágenes de ultrasonidos, ya sean intra o extravasculares.
  • Equipamiento de protección radiológica: Estos sistemas están equipados con pantallas, faldones y cortinas para minimizar la exposición del paciente y personal
  • Seguridad: Los modernos dispositivos optimizan el uso del haz minimizando las dosis de radiación recibidas por paciente y personal implicado.
  • Innovación tecnológica: actualmente se disponen de herramientas que permiten mejorar la toma de imágenes y la navegación con el consiguiente incremento en la fiabilidad y con la reducción indirecta de dosis de radiación y contraste. Entre éstas encontramos la angiografía tridimensional, el mapa de carreteras tridimensional, el análisis automático de vasos, de placas, el guiado por tomografía previa, la posibilidad de realizar tomografías inmediatas, herramientas de simulación del posicionamiento de endoprótesis, simulación de forma del catéter, etc.

Esto nos permite la realización de procedimientos endovasculares más fiables, con menos efectos secundarios para el paciente y en un entorno de mayor seguridad para el personal implicado.

A todo este sistema hay que añadir una mesa quirúrgica de gran versatilidad con tableros intercambiables para la cirugía convencional y otro de fibra de carbono para la Cirugía Endovascular.

Sin duda todo esta infraestructura necesaria en la cirugía vascular actual hace imprescindible una formación específica del cirujano vascular en el manejo de equipos angiográficos y en el dominio de todo lo referente a la protección radiológica personal y de estructura.

Otra problemática que hemos tenido que superar es la del coste de los procedimientos y que teóricamente los resultados eran inferiores a los de la cirugía convencional.

En relación al coste los estudios recientes vienen a corroborar que la cirugía Endovascular no tiene un coste mayor que la cirugía convencional. Que se puede realizar con anestesia local sobre todo en pacientes con alto riesgo, no interfiere con otros procedimientos posteriores y puede ser repetida

Todo ello avala actualmente la realización de las técnicas endovasculares en nuestros hospitales.


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