Esta prueba puede realizarse mediante dos modalidades.
La ascendente, mediante punción de la vena dorsal del pie e inyección de contraste. Con la colocación de un compresor se dirige el contraste hacia al sistema venoso profundo, lo que permite su visualización y consecuentemente la distinción entre Insuficiencia Venosa de causa primaria o secundaria post trombótica.
La flebografía descendente se realiza mediante inyección de contraste en las venas de la porción proximal del muslo. La posición en este caso es decúbito, pero con una cierta inclinación (60º) en mesa oscilante y realizando simultáneamente una maniobra de Valsalva.
Permite la evaluación del reflujo, en la unión safeno femoral, entre otras localizaciones. Requiere heparinización.
En ocasiones se realiza la punción directa de las varices (varicografía), con el objeto de reconocer sus conexiones, especialmente con las venas perforantes.
Actualmente el papel de la flebografía se encuentra muy limitado, dada la posición que ha adquirido la ultrasonografía, que se considera el standard para la exploración de la patología venosa.
Deja una respuesta