El profesor Carlos Vaquero, catedrático de Cirugía y jefe del Servicio de Cirugía Vascular del Hospital Clínico Universitario de Valladolid, ha evaluado con éxito un nuevo modelo de stent para el tratamiento de las arterias periféricas. Este procedimiento, mínimamente invasivo, se realiza para el tratamiento de la enfermedad oclusiva arterial, causado por su cierre depósitos de material graso (ateroma) en las arterias de las extremidades. Las arterias transportan sangre rica en oxígeno y nutrientes hasta las células del cuerpo, la restricción del aporte sangre puede provocar situaciones de una insuficiencia nutricia pudiendo llegar hasta la gangrena del territorio afectado.
Para validar la incorporación de esta novedosa tecnología a la práctica médica y lograr tratar de una forma efectiva a los pacientes que sufren problemas oclusivos de las arterias, el más reciente modelo de este tipo de stents se ha probado satisfactoriamente en animales, en el Laboratorio de Investigación Quirúrgica y Técnicas Experimentales de la Universidad de Valladolid. Se trata de un centro consolidado y pionero en este tipo de iniciativas en el que se prueba el material, implantes y técnicas médicas y donde, además, se enseña a los futuros profesionales de la medicina el uso de nuevos dispositivos.
Este proyecto confirma que el Servicio de Cirugía del Hospital Clínico de Valladolid, vinculado a este laboratorio de investigación y adiestramiento técnico, está entre los centros más avanzados españoles en el tratamiento endovascular de las enfermedades arteriales, gracias a la tecnología y la alta especialización de los profesionales que lo integran.
«Lo novedoso de este stent es que tiene un diseño que revoluciona lo que había
hasta ahora en el mercado. Al exclusivo diseño de su arquitectura se añade sus características que proporcionan una excelente fuerza radial, gran flexibilidad y una manejabilidad excelentes, lo cual es esencial para mantener la permeabilidad de los vasos afectados por las lesiones vasculares periféricas tratadas. La excelente navegabilidad y precisión en su colocación, aporta otra ventaja significativa, especialmente cuando es necesario acceder a lesiones complicadas y de gran longitud», explicó Vaquero.
La vasculopatía periférica, es un trastorno circulatorio causado por la acumulación de material graso en forma de placas en una o varias arterias de las extremidades. A medida que progresa la enfermedad, la placa acumulada llega a disminuir significativamente el flujo sanguíneo a través de las arterias, lo cual provoca dolor y una creciente discapacidad. En Europa, la vasculopatía periférica afecta a 13 millones de personas, o a una de cada 20 personas mayores de 40 años.
Los pacientes candidatos para la colocación de este novedoso dispositivo son aquellos que tienen cierres muy marcados de la luz en las arterias vasculares periféricas por la existencia de placas de ateroma.
«Este procedimiento permite tratar a los pacientes con una técnica mínimamente invasiva que prácticamente no necesita ingreso hospitalario », señaló el doctor Vaquero. «Actualmente, el número de procedimientos que estamos realizando con este tipo de técnicas ha llegado a ser el 50 por ciento de la totalidad de las intervenciones que tratan problemas vasculares en nuestro hospital, quiere decir que la población que se beneficiará de este nuevo dispositivo es muy elevada».
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